viernes, 9 de diciembre de 2011

Roto, como un juguete con el que nadie volverá a jugar

Me hubiera gustado que me hubieses brindado la oportunidad de hacerte la persona más feliz de este mundo, hay tantas cosas que no he tenido tiempo de mostrarte, que quedarán todas ellas apiladas en el rincón de los abrazos, caricias y besos que no se dan, olvidados, rotos...
El punto final de esta historia se veía venir, y yo como espectador de una buena película, no terminaba de asumir que ya estaba en los créditos. ¡¡Equipo de demolición a la azotea!! Hay un montón de sueños, proyectos e ilusiones que destruir. Por más fuerte que lo desee nuestros caminos comenzaron a divergir unos pasos atrás, tanto, que la distancia que nos separa no nos permite el tocarnos. No volverás, ni yo volveré.
Me prometo a mismo no hacer de esto un drama, pero la función ya ha comenzado en mi sentir, y como dice la famosa canción: Show must go on.
Quizás sin ser conscientes hayamos tomado la decisión más sensata, pero para mi desde luego ha sido la más dolorosa y la más difícil de tomar.
Sufro al pensar que no te volveré a tener enroscada junto a mi en la cama, que mis caricias no podrán saciar el picor de tu piel, que no veré de nuevo esos labios sonreír por mi, ni por mi ni por nadie, porque no te volveré a ver, nunca podré ser tu amigo, ¿no lo entiendes? Me volvería a enamorar de ti. Me tienes loco, y la locura me va arrebatando la vida poco a poco.
Mi razón te comprende, pero mi sentir está roto, loco, triste, y especialmente apagado hoy. Hubiera apostado la cabeza por nosotros, y al final he terminado perdiéndola.
Tampoco me arrepiento. Contigo he aprendido más de lo que tu creerías haberme enseñado. Pero hay cosas que nunca se aprenden -o al menos yo nunca he aprendido- y es eso de no poner nunca tu felicidad en manos de otros, pero en mi caso no lo puedo evitar. En estas horas tristes que me ha tocado vivir, iré llamando a los bomberos para que empiecen con sus bombas a achicar todo el dolor que me inunda por dentro, y mientras tanto, desahogaré mis penas escribiendo y recordando algo que pudo y no ha sido. Aunque no lo escuches ni lo sientas, te quiero, y te he querido tanto, que no sé si podré acabar con el mal trago de esta turbia botella de amor que me ha emborrachado. Sólo el llanto podrá limpiar mis ojos para que pueda ver más claro el camino.


Juguete de amor by Extrechinato y Tu on Grooveshark

¿Por qué no te muestras?

Esta mañana me he levantado especialmente derrotado. Esa sensación de que todo se está yendo a tomar por culo no abandona mi pensamiento. ¿Por qué no necesitarás tu un simple gesto de: eehh!! Que estoy de aquí y me he acordado de ti como necesito yo?? Pasan la horas y no sé nada de ti, aun no han pasado los días sin tener noticias tuyas, pero pasarán, y tendré que aprender a convivir con ello, por más que me duela en todo mi ser, tendré que aprender a vivir sin ti, buscarme otros sueños, otras metas por la que vivir.
Aun no estoy sólo pero ya me siento así. Todo es cuestión de tiempo, esa maldita dimensión que nos trae a todos de cabeza. Algo que no queremos que se nos agote y de lo que no disfrutamos viendo su pasar cuando extrañamos esa añorada felicidad.


Paisaje by Vicentico on Grooveshark

jueves, 8 de diciembre de 2011

Pardao - Los Suaves


Pardao by Los Suaves on Grooveshark

... Y nadie sabe como pasa su vida, nadie se entera de cómo su vida pasa ...

Tremenda Maldición

Existe una maldición musulmana: Ojalá te enamores (no he encontrado la transcripción) cuyo significado es algo ambiguo. ¿¿Cómo puede equipararse el amor a una maldición si todos aquellos que han sido tocados por él dicen haber sido colmados de felicidad??
Como no hay mal que cien años dure, el amor se termina apagando. Una hoguera ardiente al principio, un pequeño resquemor de ascuas al final. Y todo lo que antaño era felicidad ahora nos causa tremendo dolor.
Ésto último también forma parte del amor. El DOLOR. Un dolor que no se siente físicamente pero que te asfixia, te oprime el pecho, te va devorando desde dentro, un deseo aun no alcanzado por nadie, una situación incómoda, improvisadas sonrisas interrogantes con un ¿¿Qué...?? Yo tampoco sé cómo hemos llegado a esto. Un tremendo vacío sin nada con que llenar. Un frío espacio, oscuro, anidado de telarañas a la caza de una ingenua esperanza o una pequeña llama que ilumine y nos de un poco de calor.
El amor también puede doler, y cuando se vive intensamente, puede doler hasta morir.

Cada día que paso sin ti es un eslabón que se quita y una espina que se añade
a la cadena que me oprime y envuelve...
... que me duele ...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Música del día:

Que me olvides tu by Chaqueño Palavecino on Grooveshark

¿Quién le ha robado el brillo a mi estrella?

No te entiendo. ¿Si no te apetece el verme o estar conmigo para qué me citas? Sabes como soy. No puedo evitar el estar comiéndote a besos y sintiendo el roce de tu piel con la mía (de cualquiera de las 1001 formas que existen). Eres la mayor de mis alegrías cuando te veo, y el peor de mis tormentos cuando te marchas o cuando estás apagada. Sufro cuando no sonríes, cuando no brilla tu mirada, cuando siento que nos distanciamos porque no tenemos nada que compartir. Esos interminables silencios sin caricias ni besos pueden conmigo, lo reconozco. 
Tengo necesidad de fundirme contigo, de contagiarte esta alegría y ganas de vivir, este inmenso bienestar que produces en mi cuando estás bien. Hay días en que me pregunto si no habremos pasado de un tímido amor a un fuerte geniales amigos.
Intento cambiar, no exigir, disfrutar y ser paciente, no hacer cosas que te puedan molestar. Me reprimo. Realmente yo no soy así. Me encantaría cubrirte con mi esperanza, ilusión y cariño, tocarte, escucharte, pero la situación es fría, te noto incómoda... Entonces ¿para qué quedas conmigo? Si no sientes esas ganas que yo tengo de compartir e intercambiar, ¿Por qué me llamas? No tienes ninguna obligación. Realmente no me apetece estar contigo cuando te siento distante, cuando ni tus manos ni tus labios quieren contacto con mi piel. Así me terminarás aborreciendo, créeme. El amor no es algo que crece o aparece así espontáneamente ni se puede forzar.
¿Quién te ha robado la felicidad, la chispa, que hizo que me quedase colgado por ti? Creo que soy yo el que está asfixiando tu llama. Otro de los innumerables problemas con los que nos ahoga la vida, y no pequeño.
Hay cosas que no me puedes pedir, como dejar de pensar en ti, como el de sentir una inmensa alegría cuando quieres verme, como estar muriendo de ganas de hacerte feliz, porque así ya no sería yo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Volvió el sol entre las nubes de tormenta

Y un arcoiris de felicidad recorre mi ser. Sé que no debería ser así, que mi felicidad debe depender única y exclusivamente de mi ser, pero el sueño de tu alcoba ha sido la mejor enfermera para mi maltrecha armonía. Los días como éste deberían durar eternamente, pero por desgracia los buenos momentos pasan volando haciendo que cuando volvamos a tierra los veamos allí arriba deseando volver a alcanzarlos, deseando lo que el ser humano ha deseado desde sus orígenes, poder volar hacia la felicidad.


Still loving you by Scorpions on Grooveshark