lunes, 12 de diciembre de 2011
Juguete de amor.
Anoche pasé frío y me
desenamoré un poco. Anoche pasé
frío y fui poeta. Anoche, mientras mi
carne se helaba y mi alma en mi cuerpo se
escondía, vi como mi amor para ti era un
juguete pasado ya de moda que ya nada
valía. Cualquier amanecer echarán
al viejo juguete de mi amor a un carro de basura,
y alejándose en la amarga soledad
oirá al carretero dar palos a su mula que
todo se lo da por un poco de paja y, a veces,
pochas uvas.
Y estaré allí donde ya nada vale nada hasta que algún día una dulce
gitanilla, con mocos y pecas en la cara, limpie
con su manga grasienta la suciedad que la
sociedad pegó a mi alma; y volveré
a ser un juguete reluciente de amor y de
alegría.
¡Que importa que me engañes si luego
me sonríes! ¡Qué importa ser
poeta o ser basura! Anoche pasé
frío en el cuerpo y en el alma... Anoche
pasé frío y quedó mi libertad
de amor helada.
- Extrechinato.
Pedro Guerra - Oasis
...cuando me quisieron
yo no quise tanto
y cuando he querido
no siempre quisieron...
...poco, mucho
algo, casi, casi nada
no siempre se cruzan
todas las miradas...
... cuando lo quisiste
no salió la luna
cuando no esperabas
te llovieron besos...
Día 3. Parece que hecho una inversión en Bonos de Tiempo
Que lento se mueve todo lo que me rodea, y yo viajando en un auto desbocado a gran velocidad por la soleada carretera de mi pensamiento. Tengo la sensación de estar ganando tiempo cuando me gustaría sentir que lo estoy viviendo. Sólo han pasado 3 días, y ya me parecen 3 meses, cuando no hace ni una semana me estaba ahogando en el tranquilo lago formado por el deshielo de las nieves que no dejaban cerrar la puerta del corazón.
Me desperté sobresaltado. El sonido del teléfono que me anunciaba los buenos días y me ayudaba a superar ese trauma, que es salir de la cama cuando todo está frío, traía nuevas de nuevo. Y no podía ser más que tu, porque nadie más me habla por ahí. Así que como impulsado por el muelle de la esperanza, como antaño, salté de la cama, cogí el teléfono, y SÍ, eras tu, pero no con las nuevas que me hubiese gustado oír, más bien con algo que venía a reavivar la hoguera de mis pequeños tormentos. Querías devolverme todo lo que dejé olvidado en tu casa el día que salí para probablemente no volver a entrar jamás. No hubo tiempo ni para despedidas, el huracán de la tristeza me arrebató de tu vida con la rapidez de un tornado y con un sólo beso en la mejilla para toda la posteridad. También quedaron en el asiento de mi coche las flores que un día corté con toda la ilusión del mundo para ti, y que ya nunca recibirás.
Lo que me entristece realmente es que no supe -o no existe manera humana- para agradecerte todo lo que he sentido habiendo compartido tan poco tiempo contigo. Ese es el mayor de mis sufrimientos y frustraciones. Tengo mono de ti. Tengo mono de la dicha que me hiciste sentir.
Parece que las fuerzas con las que comencé esta gesta sólo me generan déficit...
Me desperté sobresaltado. El sonido del teléfono que me anunciaba los buenos días y me ayudaba a superar ese trauma, que es salir de la cama cuando todo está frío, traía nuevas de nuevo. Y no podía ser más que tu, porque nadie más me habla por ahí. Así que como impulsado por el muelle de la esperanza, como antaño, salté de la cama, cogí el teléfono, y SÍ, eras tu, pero no con las nuevas que me hubiese gustado oír, más bien con algo que venía a reavivar la hoguera de mis pequeños tormentos. Querías devolverme todo lo que dejé olvidado en tu casa el día que salí para probablemente no volver a entrar jamás. No hubo tiempo ni para despedidas, el huracán de la tristeza me arrebató de tu vida con la rapidez de un tornado y con un sólo beso en la mejilla para toda la posteridad. También quedaron en el asiento de mi coche las flores que un día corté con toda la ilusión del mundo para ti, y que ya nunca recibirás.
Lo que me entristece realmente es que no supe -o no existe manera humana- para agradecerte todo lo que he sentido habiendo compartido tan poco tiempo contigo. Ese es el mayor de mis sufrimientos y frustraciones. Tengo mono de ti. Tengo mono de la dicha que me hiciste sentir.
Parece que las fuerzas con las que comencé esta gesta sólo me generan déficit...
sábado, 10 de diciembre de 2011
Día 2 sin ti.
De nuevo me levanté pensando en ti. ¿Dónde estarás? ¿Me habrás echado de menos? Tengo que quitarme esta maldita costumbre. Los ánimos y las fuerzas con las que ayer manejaba la situación se han quedado en la cama.
No pude evitarlo, me colé en tu Facebook y estuve viendo tus fotos. Menuda droga he conocido yo en ti. El estado febril en que me encuentro me hace delirar, y creo que esta noche soñé que me visitabas para cubrirme con tus besos.
viernes, 9 de diciembre de 2011
4 Leyes fundamentales de la espiritualidad.
1. "La persona que llega es la persona correcta".
Es decir, nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están ahí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
2. "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada, pero nada, absolutamente nada que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa... hubiera sucedido tal otra...". No, lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
3. "En cualquier momento que comience es el momento correcto".
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
4. "Cuando algo termina, termina".
Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
fuente: http://www.youtube.com/watch?v=baRxpKY_WiY
Es decir, nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están ahí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
2. "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada, pero nada, absolutamente nada que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa... hubiera sucedido tal otra...". No, lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
3. "En cualquier momento que comience es el momento correcto".
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
4. "Cuando algo termina, termina".
Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
fuente: http://www.youtube.com/watch?v=baRxpKY_WiY
Cita:
Si buscas el amor no busques la belleza, busca el corazón, que es lo que más interesa. (No sé quién es su autor)
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